domingo, 21 de febrero de 2016
A casi 40 años de ejercicio profesional
En esta etapa de mi vida, después de 39 años y medio de actividad profesional como médico, quiero escribir algunas reflexiones que derivan de una larga trayectoria llena de experiencias que han enriquecido mi vida y me han conducido a la posibilidad de ver las cosas con serenidad pero con más firmeza, eso que llaman la sabiduría de los años.
La práctica médica es algo invaluable para poder tener contacto con la naturaleza humana. La enfermedad deja al desnudo la fragilidad del hombre, sus miserias y su resignación. Su fortaleza también se expresa en tan difíciles momentos, y uno ahí, actuando para mejorar la crisis, pero sabiendo que poco podemos hacer ante el verdadero problema: la crisis del ser humano en medio de sus adversidades.
Así vamos aprendiendo a ser humildes ante los verdaderos problemas, a profundizar en el conocimiento del alma humana para darnos cuenta de que mientras más ahondamos, más ignorantes somos.
Estar consciente de esto me ha servido para todos los aspectos de mi vida, como madre, como amiga, como miembro de otras asociaciones o comunidades. He visto mucho y he aprendido algo. He visto a jóvenes médicos luchando contra los efectos agudos y crónicos de la enfermedad. Los he visto muy jóvenes, otros no tanto, médicos graduados en universidades "tradicionales", otros, como los recientemente, llamados "Médicos Integrales", quienes, pese a sus graves problemas de formación por la falsa promesa de un gobierno inescrupuloso, se han esforzado valientemente para superar estas deficiencias y ponerse a la altura del compromiso que adquirieron. También con pesar, he tenido que ver el fracaso de la academia expresado en la poca calidad profesional y humana de unos y de otros, médicos "tradicionales y "médicos integrales". Estas experiencias las sigo viviendo en mi labor como médico en un organismo público y también en la práctica privada..A veces me aterroriza cuán grande es la falta de escrúpulo de algunos profesionales de la medicina. Pero también con alegría puedo decir que algunos casos me llenan de orgullo y satisfacción. yo misma he sido objeto como paciente de la excelente actuación de dignos colegas también a nivel público y privado.
Poder evaluar todo este camino me ha servido para tomar ciertas decisiones en relación con mi proceder cotidiano. Conservando la mente y los ojos bien abiertos puedo decir que"cuando alguien cree que va, ya yo he regresado" pero persuadida de mis posibles equivocaciones, me mantengo alerta.
Ahora vendrán nuevas decisiones, nuevas interrogantes, para eso me preparo. La vida sigue.
domingo, 5 de octubre de 2008
Tensión Alta?.. qué es eso?
La importancia de la hipertensión se basa en el daño que ella ocasiona a nuestro aparato cardiovascular, fundamentalmente al corazón y a las arterias del cerebro, la retina y riñones, causando deterioro de la función de estos órganos. El infarto y la enfermedad cerebro vascular pueden ocurrir como consecuencia de hipertensión. También es capaz de alterar nuestro estado metabólico y a la larga conducir a trastornos en la regulación del azúcar en la sangre. Dondequiera que haya vasos sanguíneos, éstos pueden ser afectados en su integridad y función por un valor alto de presión. Incluso la función eréctil puede verse seriamente afectada en los hombres hipertensos. Los valores normales de presión arterial varían en reposo y en ejercicio, es decir, no se trata de una medida estática, también varía durante la noche, siendo lo normal que descienda en relación con la presión diurna. Pero no se trata de simples cifras marcadas en un aparato, la hipertensión es una enfermedad que puede causar complicaciones incapacitantes y la muerte.
Qué podemos hacer?....la prevención es nuestra arma..el mantenimiento de una alimentación sana, el ejercicio, no fumar, el consumo moderado de alcohol, el manejo del stress y el consejo médico son nuestras mejores defensas,, recuerde que ésta es una enfermedad que casi nunca produce síntomas, además, con mucha frecuencia, existen antecedentes en la familia, lo cual debe ser tomado en cuenta para ejercer una prevención desde la infancia. Enseñe a sus hijos buenos hábitos de vida y predique con el ejemplo, ellos también pueden ser afectados, cada vez es mayor la prevalencia de la enfermedad en la niñez.
Si usted ha presentado valores altos de presion arterial, acuda y consulte a su médico, no le reste seriedad al asunto, uno de los mayores mitos es creer que se trata de algo sin importancia, porque "es emocional", nada más lejos de la realidad, si ése es su caso, y ya le han prescrito tratamiento, no lo interrumpa o modifique por creer que "como es emotivo no necesito tomar nada".
La hipertensión no nos debe ganar la batalla, tenemos las herramientas a la mano para vencer a este comúnmente llamado "asesino silencioso". Es hora de actuar.
lunes, 8 de septiembre de 2008
La Fuente de la Eterna Juventud
En efecto, la actividad fisica regular y sostenida, ha demostrado que reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, mejora los valores de colesterol, reduce los valores de presión arterial y la frecuencia del pulso, disminuyendo así la carga de trabajo del corazón. El aumento del consumo calórico que logramos con el ejercicio, nos ayuda a controlar mejor nuestro peso, reduce los niveles de insulina, mejorando así los valores de glucosa de la sangre. Además, el ejercicio favorece la liberación de ciertas sustancias del sistema nervioso central, que generan una sensación de bienestar, un estado placentero producto de la realizacion de una actividad absolutamente saludable.
Las personas que realizan actividad física regular, frecuente y sistemática, organizan mejor su vida, reducen el stress y mantienen su cuerpo mucho más vigoroso y juvenil. Ya desde antiguo, se conoce aquello de "mens sana in corpore sano", lo único nuevo es que ahora sabemos más acerca de los mecanismos fisiológicos que se ponen en marcha para lograr estos objetivos.
Se ha recomendado la practica de al menos 150 minutos de caminata a la semana, ya que este simple ejercicio ha demostrado reducción del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Ahora bien, si vamos a comenzar a realizar ejercicio, pero desconocemos cuál es nuestra condición física cardiovascular y metabólica, es prudente someternos a un examen médico completo que incluya la realización de un test de ejercicio, a fin de conocer cuál es el plan de ejercicio adecuado de manera individual.
Nunca es tarde para empezar a sentir los efectos de esa Fuente de la Eterna Juventud. Anímese y comience a disfrutar de sus enormes beneficios
Si desea más información, escríbame a mi correo: luisa.landaeta@gmail.com.
Dra. Luisa Landaeta H.
domingo, 31 de agosto de 2008
NUESTRO AMIGO EL COLESTEROL
Mucho se ha escrito y se ha investigado acerca de ese “enemigo mortal” llamado colesterol, pero hay que tener en cuenta que el colesterol es una sustancia sintetizada por el hígado en nuestro organismo, y que es de vital importancia para la formación de compuestos indispensables para la vida, como los son las hormonas y compuestos similares; es decir, más bien deberíamos referirnos a él como "nuestro amigo" el colesterol. Lo malo no es que tengamos colesterol sino que lo tengamos en exceso. Y nos referimos a una fracción especial, ya que cuando hablamos de colesterol total, estamos realmente incluyendo una serie de fracciones, entre las que se encuentran algunas potencialmente peligrosas para nuestras arterias, como la llamada fracción LDL -por sus siglas en inglés-, o “colesterol malo”, la fracción VLDL y otras no referidas de rutina, pero que también forman parte de ese grupo de fracciones que podrían causar acumulación y depósito en las arterias, en especial las coronarias que son aquellas arterias que nutren el corazón. La fracción HDL o “colesterol bueno”, se caracteriza por tener la capacidad de acarrear moléculas de colesterol malo, y sacarlas de las paredes arteriales para llevarlas de nuevo al hígado y así reducir la posibilidad de que se acumulen en dichas paredes y formen las placas que posteriormente serán capaces de inducir las formación de “coágulos” o trombos que taparán las arterias, ocasionando el infarto.
Se sabe que la dieta baja en grasas de origen animal y en azúcares, el consumo de pescados, cereales, vegetales y frutas, así como el ejercicio y no fumar, pueden ayudarnos a mantener los valores de colesterol malo en rangos normales; sin embargo, en muchos casos esto no es suficiente, ya que algunos individuos tienen la predisposición genética de fabricar un exceso de colesterol, por lo cual, aún manteniendo este estilo de vida sana, podrían tener valores elevados de colesterol malo. Por eso es necesario hacer un examen de colesterol para saber cuál es la situación real y, si fuera necesario, extremar las medidas de control o recibir medicamentos que puedan reducir las cifras a valores más seguros. Estas cifras varían de acuerdo con los otros posibles factores de riesgo que pudieran estar presentes en una persona, tales como el aumento de la presión arterial, la edad, la diabetes, la obesidad, la herencia de enfermedad cardiovascular, el cigarrillo, etc.
En cuanto al colesterol bueno, se sabe que mientras más alto sea su valor, mejor. Lamentablemente, no existe hasta ahora en el mercado un medicamento que pueda específicamente elevarlo. Sólo la alimentación saludable y el ejercicio podrían ejercer influencia en la elevación del HDL.
Se ha considerado al HDL alto como un factor de protección cardiovascular. Sin embargo, aún cuando esto sea así, la presencia de valores altos de LDL u otras fracciones dañinas de colesterol debe ser tomada en serio y no disminuir su importancia por el hecho de que existan valores altos de HDL.
Consejos: hacer ejercicio aeróbico regularmente; consumir pescados, vegetales, cereales y frutas; reducir las grasas, frituras, vísceras y mariscos; reducir el consumo de azúcar y harinas, limitar el consumo de alcohol; no fumar; acudir al médico y hacerse practicar análisis de colesterol y otras pruebas de laboratorio. Así el médico determinará la necesidad de realizar exámenes especiales que definan el estado de su condición cardiovascular.